¡Queda tan poquito para conocer a la Azu! Estoy muy ansiosa por todo lo que se viene...Ya se nota
que todo me cuesta más que antes. Ayer fuimos a almorzar donde los abuelos del Felipe y el pique es largo caminando... caminé y llegué allá echa bolsa, mi espalda y mis piernas no daban más y sentía un peso horroroso cerca de mi pelvis, así que les dijimos que ese día sería el último en el que yo podía ir, porque ya me cuesta mucho: ahogos, dolores... no, es una tortura. Hoy me llamó mi vieja, preguntándome cómo estaba y en general he estado bien... he dormido algo mejor estos últimos días, pero mis músculos están flojos, de hecho ya no tengo músculos(...) Me duele el traste.Ya, dejaré el cinismo: ¡¡¡Me duele toda partícula de mi cuerpoooooooooooooo!!! y es raro caminar... camino con las piernas abiertas como un pingüino, como un huevo, como todo lo menos sensual del mundo. Pero regaloneo harto a la Azu, le hablo y el Felipe igual... le hacemos harto cariñito. Ayer hablábamos de ella caminando de vuelta a la casa. Estoy feliz, ambos sentimos esas ganas de poner todo nuestro amor y dedicación a ella y a nuestra familia, que conformamos hace algún tiempo y que pronto recibirá a una nueva integrante. Siento mucho amor dentro de mí, tengo dos corazones que laten cada día con más fuerza*
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