miércoles, 27 de junio de 2012

Tiempo

-Estoy a penas- Se ha convertido en mi frase típica durante este último tiempo.
Hoy fue un día con exceso de bullying; después de haber sufrido el insomnio
más grave la noche anterior, hoy me tuve que levantar a las 6.40, en pleno invierno,
ducharme e irme al consultorio para mi examen de Tolerancia a la Glucosa. Tonto,
porque ese examen tendrían que habérmelo tomado a las veintitantas semanas, y hoy,
casi con 35 semanas de embarazo tuve que sufrir las consecuencias de esa muestra.
Salí de la casa tipo 7.05, estaba todo oscuro y hacía frío. No me quise despedir del Felipe
porque dormía acurrucadito como un angelito, y yo tenía maña... preferí dejarlo en su sueño
profundo y partir a tomar el colectivo escuchando la Radio Uno desde mi celular. Se demoró.
Al subirme el típico -buenos días- al colectivero con pinta de colectivero de Puente Alto, vestido
normal, un corta viento y un gorro de lana.-Va a ser mamita- me dice queriendo iniciar una conversación por cortesía, ya que estábamos los dos solos en el colectivo y yo ocupaba el copiloto.-Sí- le digo, con una sonrisa tímida observando nada de mi celular, para evitar mirarlo... me cuesta hablar con extraños.-¿Y tan niñita?- Ahí lo miré y le sonreí con un poco más de confianza, hasta sentí que me salió un tono sensual para decirle "No soy tan niñita, voy a cumplir 23". -¡¿Veintitrés?!- exclamó exagerado, queriéndome decir que él pensaba que no pasaba los 18. En mi mente sentí un piropo, una extraña forma de piropear a una embarazada, porque claramente no me iba a decir que yo era rica, que tenía buen poto, etc. Me bajé y fue amable... -Cuídese- me dijo, le deseé un buen día y cerrando suavemente la puerta del colectivo, caminé con risa pensando en la frase "tan niñita". Esa es otra cosa que odio de mí... no se cerrar las puertas de los autos; mi inseguridad es tal, que cada vez que me subo a un auto y tengo que cerrar la puerta, tengo que hacerlo 2 a 3 veces... y se me ponen las manos temblorosas, y me sale un tembloroso "Ay!" de mi boca... qué torpeza(...)
Llegué y me llamaron pronto. Un paramédico extravagante tomaba las muestras, tan extravagante, que si no lo conocía ese día, pronto lo hubiese visto en una tokata de metaleros tomando chela. Gordo, de pelo más largo que el del Felipe y una barba descuidada. Al principio se hizo el chorito, como que tiraba ene la talla con los abuelos que se estaban tomando el examen conmigo... A mí me dijo "se nota que eres nerviosa, relájate si esto no duele" Yo ya se que los exámenes de sangre no duelen, desde que supe que estaba embarazada he tenido que tomarme como veinte... "Si se que no duelen, sólo que no me gusta mirar", le dije intentando achorarme un poco y él me respondió: "A mi tampoco me gusta mirar", nos reímos. Luego me pasó la botella de glucosa diciéndome "Aquí tenís tu copete"... Todos sabíamos que tomarse eso es asqueroso, y que es probable vomitar. Tuve que ser fuerte y tomarme esa cosa aberrante, que me hizo tener náuseas, y más aún, esperar 2 horas!!!! para que me tomaran la segunda muestra. Eso hice, dos eternas horas esperando... con ganas de ir a acostarme con el Felipe, calientitos... hacía frío... la gente comía sopaipillas con pebre y un vaso de café... yo quería vomitar... pero salí vencedora de mi cruel examen... El guatón metalero me tomó la 2nda muestra (esta vez menos achorado y más cariñoso) y me fui a la casa con los dos brazos pinchados, una sensación asquerosa en el estómago, frío, sueño, y un dolor de costillas que me tiene muy mal... Día de Bullying, bullying everywhere....Queda poco tiempo, ánimo.
 

lunes, 25 de junio de 2012

treinta y cuatro

¡Queda tan poquito para conocer a la Azu! Estoy muy ansiosa por todo lo que se viene...Ya se nota
que todo me cuesta más que antes. Ayer fuimos a almorzar donde los abuelos del Felipe y el pique es largo caminando... caminé y llegué allá echa bolsa, mi espalda y mis piernas no daban más y sentía un peso horroroso cerca de mi pelvis, así que les dijimos que ese día sería el último en el que yo podía ir, porque ya me cuesta mucho: ahogos, dolores... no, es una tortura. Hoy me llamó mi vieja, preguntándome cómo estaba y en general he estado bien... he dormido algo mejor estos últimos días, pero mis músculos están flojos, de hecho ya no tengo músculos(...) Me duele el traste.Ya, dejaré el cinismo: ¡¡¡Me duele toda partícula de mi cuerpoooooooooooooo!!! y es raro caminar... camino con las piernas abiertas como un pingüino, como un huevo, como todo lo menos sensual del mundo. Pero regaloneo harto a la Azu, le hablo y el Felipe igual... le hacemos harto cariñito. Ayer hablábamos de ella caminando de vuelta a la casa. Estoy feliz, ambos sentimos esas ganas de poner todo nuestro amor y dedicación a ella y a nuestra familia, que conformamos hace algún tiempo y que pronto recibirá a una nueva integrante. Siento mucho amor dentro de mí, tengo dos corazones que laten cada día con más fuerza*

sábado, 23 de junio de 2012

Spa proletario

Siempre, siempre, siempre que estoy deprimida me dan ganas de hacer un "spa en casa", y embarazada no es la excepción. Algunas mujeres necesitan comprar cosas, a veces me da por eso, pero jamás he sido compradora compulsiva, al contrario, soy 'amarrete compulsiva'; pero sólo conmigo, no con el resto. Al Felipe me gusta regalarle cosas (útiles) porque él no se compra nunca nada, entonces yo, como buena novia sé lo que le hace falta y se lo regalo, no me cuesta. No me cuesta invitarlo a una rica comida, o en nuestros tiempos mozos a un buen trago... Todavía no se si soy amarrete con las cosas de la Azucena, porque me lo han regalado todo... no necesito comprar nada para ella por el momento... pero de cosas para mí... uffff que cuesta. Mi mamá me llamó el otro día urgida preguntándome si ya tenía todo listo, "-tengo todo"- le dije - pero me falta lavarlo, plancharlo y meterlo a un bolso"- Casi se muere cuando preguntándome la lista de cosas se dio cuenta que no tenía sostenes maternales. Me hinchó ene, que tenía que comprarlos, que eran muy necesarios, blah blah blah... me estresé; todos saben que esos sostenes horribles son caros... hasta ayer intenté evadir como pude ese gasto, hasta que mi abuela y la Tita me dijeron que eran muy necesarios y que tenía que perdonarme usar esas cosas horripilantes. Ok, acéptalo Karina, tenís que comprarte esas cosas horrorosas.Volviendo al tema de mi -spa proleta-, tengo ganas de comprarme una buena crema para el pelo... digamos que el pelo y las uñas es lo único que puedes lucir bien con una guata de 8 meses de embarazo, así que hoy, aprovechando que el Felipe tuvo que trabajar, iré a comprarme cosas para mí... Me las merezco, porque nunca me compro nada y porque mi autoestima está pisoteada por una manada de elefantes.

viernes, 22 de junio de 2012

Post data

Seré la mujer menos atractiva del mundo, pero hoy hice las lentejas y me quedaron ricas.
+1.

Autoestima -1

Hoy mis hormonas me jugaron una mala pasada, agregándole que siempre he sido insegura con respecto a mi imagen, por ende, soy celosa... Nunca he tenido mucho amor propio y eso sé que es malo. Si antes me sentía "menos" que cualquier otra mujer era solucionable: lloraba un rato escondida en el baño y luego dejaba de comer por varios días... y si los recuerdos venían a mí me tomaba una caja de vino casi sola, me fumaba unos puchos y un pito: ¡Santo remedio! Muchos hombres de mi gusto personal se sienten atraídos por minas flacas y aproblemadas, aunque suene ilógico, me resultaba bastante bien.
En la actualidad es más difícil. No puedo ser tan idiota como para dejar de comer por unos días, le haría un daño irreparable a la salud de mi hija que depende de mí en su totalidad, no puedo ser tan idiota como para llorar escondida en el baño, ni tomarme un vino, ni fumar puchos, ni menos un pito(...) adentro hay una personita que vive de mí y no me perdonaría jamás el hacerle daño ¿Ves? no sueno tan idiota como me pinto, un mínimo de responsabilidad. Bueno, y volviendo al tema de mi imagen, es mucho peor ahora, con la guatita. Es que ya no eres deseable para nadie, ni para el Felipe. Ya cualquier amigo, ex andante o ex pololo te dice que te ves "tierna" o "guapa" de cortesía... todo el mundo sabe que una embarazada no calienta a nadie, y quien se caliente con una embarazada tiene una grave parafilia a mi juicio. Entonces me siento más insegura, porque soy sólo un envase de vida, suena poético, sublime, pero atractivo: ¡No!
Cuando supere un poco la etapa del "sexy amamantamiento" pretendo volver a... a quererme un poco más, arreglarme, sentirme bonita. No me perdonaría nunca permanecer de aquí en adelante como -"vieja culiá"- con esos tomates agarrados con un tiburón de plástico, en pijama y pantuflas(...) necesito recuperar mi dignidad... quizás por ahora me lo perdono, porque no vale la pena arreglarse mucho si ni salgo, y con esto del sueño, la guata y las ojeras ¡menos! Espero poder recuperar ('recuperar' es un término barsa) encontrar mi belleza algún día... quizás después alguien pueda gritar en la calle: -"¡Mamita rica!" Por dios, ánimo.

(Leo de corrido esta hueá y afirmo que soy una saco de hueas)

jueves, 21 de junio de 2012

Mar hormonal



Es difícil estar embarazada. Hay veces en las que quisiera explotar(...) me siento inútil. Mis amigas que ya han tenido guagua me dicen que es normal, que tengo que calmarme y aprovechar de descansar, de dormir, de comer. He aprovechado todas las anteriores, pero con recelo. Poco puedo hacer ahora con ese orgullo mío, porque me quedo dormida en todas partes ¡y con lo que cuesta dormir! y qué manera de tener hambre(...) Tengo que saber controlarlo. Mi terapeuta me contó que ella en su primer embarazo era una cabra chica, subió 12 kilos y los bajó altiro dando pecho. Es lo que yo tengo estipulado, pero no se si pueda controlarlo todo en mi vida. Después me dijo que en su segundo embarazo (ya treintona) le daba lo mismo subir más, que su embarazo lo vivía de otra forma... 'más madura' fueron las palabras que utilizó. No se si soy muy inmadura para querer controlar cuánto subo de peso en el embarazo, mucha gente lo ve así... Igual es complicado cuando has tenido trastornos alimenticios, puedes haber superado el trauma en gran parte, pero nunca te recuperas en su totalidad. He sido responsable con la Azu... he comido de todo y he preferido (como siempre) la comida sana. Ella está sanita y engordando bien según la última ecografía, así que me siento tranquila. He subido 9 kilos hasta el momento, con 34 semanas de embarazo... pero cada día tengo más hambre y más ansiedad... Son muchos factores: el parto, el hospital, su ropita, el bolso, si seré o no buena mamá, si podré darle pecho bien, etc... Mi mamá me dice que todas las embarazadas del mundo pasan por eso y que me tengo que tranquilizar... A pesar de todas las diferencias que tengo con ella, me conoce harto y sabe que soy un atado de nervios... lógicamente ser un atado de nervios a estas alturas le hace daño a la Azucena y me hace daño a mí, así que a diario intento tomarme las cosas con calma, pero cuesta. Tengo tantos cambios de humor, mezclados con sueño, cansancio, insomnio... obviamente el Felipe es el que más sufre... ha tenido paciencia... igual en parte me entiende; sé que me entiende cuando me dice: -"Ohhh, las medias ojeras que tenís"- cuando se despierta él en la mañana (porque yo me he despertado como 4 horas antes) Ha sido espectador de mis desmayos, dolores y ahogos, así que tiene una noción de lo que he sufrido. Últimamente he estado con un dolor terrible en las costillas, la Azu patea ahí y me duele mucho... creo que el dolor de costillas junto con el de espalda y los ahogos es lo peor del embarazo... Estamos en la etapa final ya, sé que tengo que tener paciencia y estar tranquila, no quiero que mi hija nazca prematura, menos en temporada de invierno, tengo que cuidarla... Así que tendré que ser fuerte y paciente tendrá que ser el Felipe, la recompensa será tenerla en nuestros brazos en unas semanitas más.

Uno.

Volví a ser dueña de casa, nunca había sido dueña de casa con todas sus letras. Cocinaba cosas fáciles y cuando me levantaba con ánimo hacía el aseo, pero nunca he sido muy buena para eso... Me gusta el olor a limpio, pero me cuesta empezar. Mi amiga la Nico es loca por la limpieza. Siempre que la voy a visitar su casa huele a lustra muebles y cada cosa está en su lugar, resplandeciendo y cegando a cualquiera que la mire fijo por más de 30 segundos. Cocina y atiende a su guagua, todo a la vez; no se cómo lo hace(...)
En general este mal mío lo sufren las 'mujeres de hoy': profesionales, independientes e intelectuales. No soy ninguna de las tres, es más, creo que ni se qué soy, no se dónde podrían encasillarme como mujer del siglo XXI. El Felipe por ejemplo es bueno para moverse, es buen compañero para hacer el aseo... no es muy prolijo, pero le pone empeño y me ayuda harto. Es difícil moverse mucho con una guata de 8 meses, te dan puntadas, no te puedes agachar, no puedes hacer fuerza y te ahogas. Cualquiera podría jactarse de ello para dormir todo el día, y lo hago a veces, pero hay otras ocasiones donde quisiera poder hacer todo yo... como buena principiante de dueña de casa tengo mis mañas. Es imposible no acordarse de la mamá de uno con esto de las labores hogareñas; uno viene con ese chip integrado de la forma que tiene tu vieja de hacer las cosas, y como que inconscientemente quisiéramos revivir los olores de la infancia... a mí el olor del lustra muebles me transporta... Las mañas de tu vieja son también las tuyas, no se. Tengo miedo. Antes tenía miedo de no haber estudiado lo suficiente, de quedarme dormida... hoy tengo un miedo enternecedor para cualquiera que mire esto desde afuera, para mí es un miedo terrible: Eché a remojar lentejas para hacer mañana de almuerzo... me da terror que se me quemen o no me resulten(...) Hay que aprender, de cualquier forma llamaré mañana a mi abuela para saber cómo está y de pasadita me diga paso por paso cómo hacer lentejas para el almuerzo.