lunes, 23 de julio de 2012

Carta a Azucena

Ya son treinta y ocho semanas viviendo juntas en este cuerpo desteñido. 
Todos dicen que estás lista para venir... ¿estás realmente preparada? 
Gozas de un calor que pertenece a otro universo, otro cosmos, otra vida;
donde has aprendido todo sobre las buenas costumbres a través de tus
oídos. ¿Cuánto importan estas lecciones, comparadas con la
información que traes de tu mundo cósmico, de tu contacto divino, 
de tu belleza neuronal? Has escuchado todo lo que tienes que escuchar 
para desenvolverte aquí afuera... has sido cómplice involuntaria de 
mis pensamientos: los hermosos y también los dolorosos, eso te 
convierte en humano, aunque yo no quiera(...) Sabes más de mí que 
un abrazo mío con mi madre. Cómo no darme cuenta en los 
momentos difíciles, donde el llanto se apodera y me deja inválida
sobre las sábanas, inmóvil como mueble añejo de tu lejanía...
ambas quedamos estáticas, y podría jurar que oigo tu llanto y 
tus gotitas de pena mojar el lecho de carne fabricado con mis
telares. Pero cómo no darme cuenta de tus giros cuando mi ombligo
toca el ombligo de tu papá, cuando salgo a respirar un rato, 
cuando parto una manzana para regalártela... 
tu sonrisa es hermosa, ténue como atardecer de naranjos(...) 
La vida aquí afuera tiene matices, colores distintos, yo no se si te 
va a gustar, pero te vamos a acompañar para que vivirla sea un 
poquito más feliz a como la pintan los medios. Tenemos para 
ti un techo que con tu papá hemos construido con el sudor de 
nuestra frente. Más tu papá, porque te cuento que sacó un árbol 
de damasco enorme con sus propias manos, sin ayuda de nadie... 
todo para colocar el techo que te abrigará cuando vengas y 
conozcas nuestra casa. No tenemos grandes lujos, porque 
cuando nos veas te darás cuenta que nuestro estilo de vida es un 
poquito distinto al del resto... conocerás el mundo de las plantas 
y tu papá se muere por enseñarte música (y sueña haciendo yoga
contigo por las mañanas). Tenemos tanto amor para entregarte, 
tengo tanto alimento delicioso para entregarte, tengo mis manos,
mi cuerpo, mi mente, mis días, todo para ti... Jamás había 
experimentado un sentimiento como éste, te siento tan mía, 
tan nuestra... Imagino a diario tu carita, tus ojos enormes, 
tu piel morena, tu voz... y me emociono hasta las lágrimas...
No se si estarás realmente preparada para venir aún, pero 
tómate tu tiempo, escoje un lindo vestido, empápate de todo 
ese conocimiento que traes del cielo y enséñanos tu forma, 
nosotros queremos aprenderla, estamos ansiosos... 
¡tu papá come todo el día! está emocionado, quiere conocerte, 
quiere besarte, quiere enseñarte... quiere experimentar un poquito
de esa conexión secreta que tenemos las dos... Ven, ven cuando 
quieras, pero ven a nuestros brazos. Te amo Azucena, mi florcita árabe. 
Te amamos como a un jardín fresco en una mañana de primavera.

martes, 17 de julio de 2012


                                                                         37 s e m a n a s
                                                                   ¡Te esperamos Azucena!

lunes, 16 de julio de 2012

Resident Evil I

Ayer en la tarde pasamos nuestro primer susto. Estuve todo el
día muy normal, ningún síntoma raro ni nada, pero a eso de las
18:30 empecé con contracciones. No eran dolorosas, pero sí
muy incómodas... No les tomé mayor importancia y seguí
preparándome un té de manzana con canela e intentando arreglar este blog.
No pasó mucho tiempo para que me diera cuenta que eran muchísimas
contracciones y la incomodidad era ya muy evidente. Le dije al Felipe lo
que pasaba, pero como no había dolor no le tomamos mucha relevancia...
Fuimos a comprar pan para la once. Caminando al negocio me dí cuenta que
no podía juntar mis piernas, caminaba como pingüino(...) Entonces llamé
a mi mamá y le pedí su opinión. Primero me dijo que no me preocupara,
porque como eran indoloras, que sólo descansara.Yo no estaba preocupada,
tampoco pensaba que tenía trabajo de parto, mi intuición me decía que no.
Luego me llamó mi tía (que me ha ayudado mucho en este tiempo
es la madrina de la Azucena) y me dijo que fuera al hospital a que monitorearan
mis contracciones, porque si ya era más de hora y media así, podía ser trabajo
de parto, y me contó que muchas mujeres tienen contracciones sin dolor.
Con mucha flojera le dije que sí iba a ir, en realidad no teníamos ni ganas de
preparar las cosas e ir al hospital. Aparte el Felipe estaba en su día libre,
se había tomado unos vasos de pisco sour y estaba en otra(...) Decidí ir,
más que nada para dejar tranquila a mi familia, yo no quería. Entonces empecé
a arreglarme y noté el nerviosismo del Feli. Muy parecido al nerviosismo
que sintió cuando le dije por primera vez que yo pensaba que estaba embarazada.
Lo calmé, le hablé y le dije que pasara lo que pasara todo iba a estar bien.
Salimos en busca de un colectivo o taxi. Nada nos paró así que entre mi relajo
y la buena onda nos fuimos en transantiago al Sótero. Llegamos y todo era como entrar
a una zona abandonada, rodeada de zombies. Más perdidos que no se qué,
preguntando a quien se nos cruzara dónde quedaba la maternidad.
Pasamos callejones oscuros, pasillos antiguos y muy aterradores,
era una especie de Hospital embrujado... gente extraña, se paseaban guardias,
enfermos, flaites, pacos, mendigos, de todo. Llegamos....

martes, 10 de julio de 2012

últimas tonadas bajo el agua.

El tiempo avanza y concluye
la visualización
es
con el tiempo un hecho:
queda poco para mirarnos a los ojos por primera vez;
Aunque en el lenguaje de los sueños
hemos nadado y nos hemos querido
de sobremanera y sobremesa 
más aún que todo
lo que existe
dentro de un vegetal.
Tanto amor,
tantas burbujitas con sabor a mí y a nosotras
que tenemos la intimidad del bosque en nuestras raíces.
El túnel cerrará sus puertas,
se abrirán las ventanas con cortinitas floreadas,
llegarás tú con tu maleta con un graznido desangrado...
ese día va a llover.

                                                                                                                    -algo más- 

Procesos pre.

He sido muy tonta. Después de la discusión idiota con el Felipe por mis inseguridades
(todas físicas) me siento mejor; necesitaba decirle que me sentía mal con mi aspecto
y que me daba miedo que mirara pal lao' y se olvidara de mí como mujer. Me dijo
que era una etapa que estábamos pasando, que después que naciera la Azucena yo
volvería a ser la misma de antes, que sólo es casi un año de sacrificio corporal y que
me preocupara de lo realmente importante: la Azu. Tiene mucha razón. Sé que soy
demasiado inmadura e insegura y eso a él le carga, no hay cosa que lo reviente más
que verme depresiva, se enoja, se frustra. Me dijo que yo era la mina más hermosa del
mundo cuando estaba contenta-lindo igual- tengo que controlar mis ansiedades(...)

h o r m o n a ' s

El otro día estuve cuática: mina cuática. Hace ene que no me pasaba, pero
no pude hacer nada. Hace días que andaba sensible con mi aspecto, la guatita
me creció mucho más, se me salió el ombligo, ¡pero eso me gusta! lo que no me
gusta es mi cara, está horrible. Se hinchó. Yo siempre he sido una mina súper
cachetona, pero ahora con 9 meses de embarazo mi cara se infló y soy un globo...
un globo manchado, porque ni te explico cuántas manchas raras me salieron en la cara
y no, me cargó, me bajoneé. Íbamos con el Felipe en el metro y veía yo a todas las
mujeres lindas, menos yo... las veía livianas, arregladas y todas se veían bien, pero yo
en cambio me sentía una señora gorda y fea, me bajoneé. Lo más tonto fue que en
la noche después de ir a visitar a mi abuela me junté con el Pipe en el metro y me
habían prestado una chaqueta enorme, que es como echarse un oso encima, pero
calientita, porque con guata no me cruza ninguna chaqueta y no vale la pena comprarse
ropa estando así. Me veía anti mujer bonita-sensual-rica-simpática. Me faltaba el puro
moño de vieja culiá y estaba pintá pa' hacer el aseo(...) El Felipe se rió de mí, de como
me veía y me enfurecí, me dio rabia, lata, pena. No le hablé en un día entero.

miércoles, 27 de junio de 2012

Tiempo

-Estoy a penas- Se ha convertido en mi frase típica durante este último tiempo.
Hoy fue un día con exceso de bullying; después de haber sufrido el insomnio
más grave la noche anterior, hoy me tuve que levantar a las 6.40, en pleno invierno,
ducharme e irme al consultorio para mi examen de Tolerancia a la Glucosa. Tonto,
porque ese examen tendrían que habérmelo tomado a las veintitantas semanas, y hoy,
casi con 35 semanas de embarazo tuve que sufrir las consecuencias de esa muestra.
Salí de la casa tipo 7.05, estaba todo oscuro y hacía frío. No me quise despedir del Felipe
porque dormía acurrucadito como un angelito, y yo tenía maña... preferí dejarlo en su sueño
profundo y partir a tomar el colectivo escuchando la Radio Uno desde mi celular. Se demoró.
Al subirme el típico -buenos días- al colectivero con pinta de colectivero de Puente Alto, vestido
normal, un corta viento y un gorro de lana.-Va a ser mamita- me dice queriendo iniciar una conversación por cortesía, ya que estábamos los dos solos en el colectivo y yo ocupaba el copiloto.-Sí- le digo, con una sonrisa tímida observando nada de mi celular, para evitar mirarlo... me cuesta hablar con extraños.-¿Y tan niñita?- Ahí lo miré y le sonreí con un poco más de confianza, hasta sentí que me salió un tono sensual para decirle "No soy tan niñita, voy a cumplir 23". -¡¿Veintitrés?!- exclamó exagerado, queriéndome decir que él pensaba que no pasaba los 18. En mi mente sentí un piropo, una extraña forma de piropear a una embarazada, porque claramente no me iba a decir que yo era rica, que tenía buen poto, etc. Me bajé y fue amable... -Cuídese- me dijo, le deseé un buen día y cerrando suavemente la puerta del colectivo, caminé con risa pensando en la frase "tan niñita". Esa es otra cosa que odio de mí... no se cerrar las puertas de los autos; mi inseguridad es tal, que cada vez que me subo a un auto y tengo que cerrar la puerta, tengo que hacerlo 2 a 3 veces... y se me ponen las manos temblorosas, y me sale un tembloroso "Ay!" de mi boca... qué torpeza(...)
Llegué y me llamaron pronto. Un paramédico extravagante tomaba las muestras, tan extravagante, que si no lo conocía ese día, pronto lo hubiese visto en una tokata de metaleros tomando chela. Gordo, de pelo más largo que el del Felipe y una barba descuidada. Al principio se hizo el chorito, como que tiraba ene la talla con los abuelos que se estaban tomando el examen conmigo... A mí me dijo "se nota que eres nerviosa, relájate si esto no duele" Yo ya se que los exámenes de sangre no duelen, desde que supe que estaba embarazada he tenido que tomarme como veinte... "Si se que no duelen, sólo que no me gusta mirar", le dije intentando achorarme un poco y él me respondió: "A mi tampoco me gusta mirar", nos reímos. Luego me pasó la botella de glucosa diciéndome "Aquí tenís tu copete"... Todos sabíamos que tomarse eso es asqueroso, y que es probable vomitar. Tuve que ser fuerte y tomarme esa cosa aberrante, que me hizo tener náuseas, y más aún, esperar 2 horas!!!! para que me tomaran la segunda muestra. Eso hice, dos eternas horas esperando... con ganas de ir a acostarme con el Felipe, calientitos... hacía frío... la gente comía sopaipillas con pebre y un vaso de café... yo quería vomitar... pero salí vencedora de mi cruel examen... El guatón metalero me tomó la 2nda muestra (esta vez menos achorado y más cariñoso) y me fui a la casa con los dos brazos pinchados, una sensación asquerosa en el estómago, frío, sueño, y un dolor de costillas que me tiene muy mal... Día de Bullying, bullying everywhere....Queda poco tiempo, ánimo.